Menú principal

Los autores

Los Libros

Grabados


Esculturas

Información

E-Mail

 
/ Inicio \ / Favoritos \ / Sugerencias \

 
, bienvenidos a nuestra Web
Hoy es
| Inicio | | Serie A | | Serie B | | Serie C | | Serie P || PRECIOS |

 

  1. Grabado calcográfico
  2. Más sobre grabados

Seguramente, entre las primeras manifestaciones artísticas del hombre se encuentra el grabado, un sencillo y rudimentario grabado que hoy es motivo de estudio para los arqueólogos.
Efectivamente, el procedimiento de impresión o reproducción más antiguo que el ser humano conoce se llama grabado. El hombre primitivo o prehistórico, usaba ya de esta técnica a partir del momento en que descubrió que haciendo incisiones, arañando o rayando con un simple punzón una materia perdurable, como pudiera ser una piedra, el hueso o el asta de un animal, y bañándolo o entintándolo probablemente en sangre, podría reproducir de forma original sus primeras imágenes. Posteriormente, a lo largo de los siglos, la evolución del grabado y su aplicación al mundo del arte, así como los diferentes sistemas que se le han ido sumando a este viejo procedimiento, ha sido grande, combinándose actualmente con los procesos químicos más modernos y sorprendentes.

Tal vez sea el grabado uno de los procedimientos artísticos más íntimamente ligados a la técnica dibujística. Pues bien, todas las técnicas de impresión ofrecen al artista -dibujante o pintor- un mundo lleno de posibilidades expresivas y, además, le permiten una gran difusión de su obra. Así, el carácter intrínseco al grabado facilita la reproducción exacta, en un número ilimitado de copias o reproducciones, a partir de una misma y genuina obra de arte.

No obstante, la técnica del grabado ha variado mucho con el paso del tiempo. En efecto, desde los primeros grabados xilográficos (grabados en madera), en los que, al entintar la plancha de madera previamente tallada, se reproducía el dibujo que la tinta definía al depositarse en las partes altas del grabado, hasta las modernas técnicas serigráficas (impresión a base de plantillas), el grabado ha pasado por muchas etapas, que le han ido enriqueciendo como técnica y como gran medio de expresión y difusión artística.

La impresión en hueco, por otra parte, es aquella en la que estampa la zona que ha sido grabada, ya que la tinta se introduce en los surcos producidos en la acción de grabar (aguafuerte, punta seca, aguatinta, media tinta, etc

En la actualidad, cuando se habla a nivel general de "grabado" nos referimos a la acción artística que se lleva a cabo generalmente sobre una plancha metálica. La importancia que ha alcanzado este tipo de grabado eclipsa, en cierto modo, las antiguas formas de trabajar a partir de madera o el más reciente método de efectuar grabados sobre piezas de linóleo.

El grabado en plancha metálica, que cuenta con una larga tradición, ha sufrido una gigante evolución técnica, siendo muy difícil enumerar la cantidad de variantes que puede presentar. Por lo general, sin embargo, se puede hablar de dos tipos de grabado sobre plancha metálica.

En primer lugar, el grabado directo, en el que cabe inscribir el efectuado con buril, el denominado "punta seca" En segundo lugar, si el grabado es efectuado de forma indirecta y es el ácido nítrico responsable de la acción corrosiva de la plancha, existen diferentes vertientes: el aguafuerte, el empleo de barniz blando, la obtención de relieves o el fotograbado.

En la estampación sobre planchas metálicas, se pueden emplear muy diversos materiales, no obstante, hoy por hoy, las que se emplean con mayor frecuencia son las de zinc, pues éste es un metal muy brillante y susceptible de ser rayado con la punta de grabar sin esfuerzo, y además, el ácido nítrico lo ataca con más rapidez y eficacia que a otros metales.

La palabra "grabado", especialmente en el campo del arte gráfico, suele usarse -cabe suponer que por comodidad- como denominación colectiva de toda clase de técnicas incisas y en relieve. Para aclarar las cosas -y como el grabado es una técnica con entidad propia- usaremos la palabra exclusivamente para hacer referencia a las obras creadas rayando directamente la superficie de una plancha metálica con un buril.

La técnica del aguafuerte tal como ahora la conocemos apareció sobre todo como una alternativa más rápida y menos exigente al grabado con buril. Hay pruebas de que los joyeros y, sobre todo, los artífices de armaduras, conocían el uso del ácido mucho antes del siglo XVI. Pero es probable que no se utilizase para atacar planchas de metal e imprimir el resultado hasta el comienzo de dicha centuria. Por entonces, la impresión de planchas de cobre trabajadas con buril estaba perfectamente establecida en Europa.

Parece que el aguafuerte surgió aproximadamente al mismo tiempo en Alemania y en Italia. Subsisten unos pocos ejemplares aislados de copias tiradas a partir de planchas -generalmente de hierro- dibujadas y mordidas en su integridad; están hechas en el primer cuarto del siglo xvi por Urs Graf (c. 1485-1527/8) y por Daniel Hopfer (c. 1493-1536). De épocas anteriores se conservan ejemplares impresos a partir de planchas de punta seca y grabadas; una de las obras más antiguas es la del llamado maestro del Dietario, activo durante el último cuarto del siglo xv.
También Alberto Durero (1471-1528) realizó varias puntas secas y unos pocos aguafuertes sobre hierro entre 1515 y 1518. Probablemente, Durero hizo las planchas dibujándolas sobre un barniz y mordiéndolas con una sola inmersión en ácido; es dudoso que utilizase algún tapado.